miércoles, 30 de diciembre de 2009

Seguimos con la lactancia

Finalmente la Trini fue dada de alta el domingo, así que al fin estamos todos en la casa y disfrutando de verdad la vida de los mellizos...y también sufriendo la falta de sueño y tratando de ordenar y coordinar las papas de ellos para aprovechar el tiempo para descansar o dormir.
Lo más difícil hasta ahora ha sido darle la papa, menos mal que ellos ya saben agarrar la pechuga y yo sé agarrarlo a ellos la mayor parte del tiempo. Tener dos guaguas recién nacidas que requieren de los mismos cuidados al mismo tiempo se hace cansador y cuesta dar con la forma más óptima para alimentarlos. Lo primero que el doctor y la matrona nos dijeron era que alternáramos papa con el relleno, y hemos tratado de hacer eso, pero hay veces en que ambos quieren teta y no quieren nada con la mamadera, y el proceso de la teta es mucho más lento que el de la mamadera, y cada uno puede estar una hora chupeteando, tomando y descansando...mientras el otro espera su turno para hacer lo mismo. Otras veces se ponen de acuerdo y los dos quieren chupetear la misma pechuga, y cuando le llega el turno al segundo ya casi no le queda leche a esa teta y aprietan y lloran de frustración pero igual no hay caso que agarren la pechuga despreciada.
Las noches han sido raras también, por lo general duermo entre las 10 y las 12 de la noche, y a las 12 les doy papa (teta o relleno, lo que les corresponda o lo que ellos quieran tomar en ese momento, y luego los chanchitos y mudarlos y tratar de que duerman), ese proceso termina como a las 1 o 1.30, después despiertan a las 3 o 3.30 aproximadamente. La primera noche el Agus estuvo super mañoso y llorón y no se durmió hasta las 6 de la mañana después de la papa de las 3, la segunda noche la Trini estuvo loca porque no soltó la pechuga hasta las 1.30 y después sólo lloraba y no quería nada de tete ni nada, sólo la teta de la mamá (yo la regaloneo demasiado para tratar de que se olvide de los días que estuvo solita en la Neo) y anoche estuvieron ambos super aplicados y nosotros trabajando en equipo logramos darle papá, chanchitos y muda en hora y media y yo al menos dormí hasta las 7 de la mañana y desperté como lechuga. Veremos esta noche que combinación nos toca...y ya tengo que irme a bañarlos, mudarlos, papa, chanchitos, otra muda...otra papa...y así sucesivamente.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Uno propone y ellos disponen

La idea de darle mamadera al Agustín antes de dormir funcionó la primera noche no más, y es que ayer sin aviso previo me "bajó la leche", lo que en la práctica significó que el tamaño de mis pobres pechugas aumentará a niveles del tipo Marlene Olivarí (o sea...feo), y me dolían tanto que tuve que "dormir" con los brazos abiertos. Resulta que como tenía las pechugas llenas de leche optamos por no darle mamadera al Agustín y ponerle la pechuga antes de dormir, lo que sonaba tan bien para el como para mí...hasta las 3:30 que fue la hora en que despertó por su menú de madrugada (obviamente dura menos dormido con pechuga que con relleno). Le pasé una teta mientras la otra derramaba y derramaba leche perdida que terminé acumulando en una amapola (artículo diseñado para estos efectos). Después de ese momento íntimo madre-hijo en que nos miramos y nos amamos, se durmió en mi pecho (no cacho como era que esa guagua estaba en mi guata hace sólo una semana!), después lo lleve a la cunita y ahí empezó el show de llanto y griterío sin causa (esto fue como a las 4.30), trate de darle pecho, sacarle los chanchitos, abrigarlo, desabrigarlo, pasearlo, ignorarlo, darle amor y todas las combinaciones posibles y no pasaba nada...yo trataba de dormir cuando se calmaba un poco en los brazos del papá, pero la calma le duraba poco...Nos cambiamos de pieza y lo llevamos a su habita para darle pecho en el super lacto-sillón y apareció mi mamá (6.30), lo arrulló y el muy malvado se quedó dormido altiro!...lo acostó en la cunita y los papás de mellis volvieron a acostarse y dormimos hasta las 9.30 de la mañana. En resumen anoche dormí 6 horas aproximadamente lo que al parecer no es tan malo y estoy segura que el próximo mes nos suben los gastos comunes por los malestares causados a los vecinos.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Y al fin estan con nosotros!

Se nos adelantaron una semana pero finalmente los mellis estan con nosotros. Agustín esta en la casita y la Trini sigue hospitalizada ganando más peso porque es muy pequeñita (1.9 Kg) pero esperamos que antes de año nuevo ya este junto al hermano.
Han sido extraños estos días, me perdí toda la vorágine de Navidad (llegamos a la casa el 24 en la tarde) y ando perdida del mundo y sólo tratando de acostumbrarme a la nueva vida...y eso que aún no llega la Tris.
Los primeros días en el hospital y en la casa no se parecen en nada a lo que cualquiera me hubiese contado (creo que hay una especie de cofradia de no contar las incomodidades más grandes del post-parto), ha venido harta gente de visita (demasiadas según el doctor) y he llorado de frustración cada vez que no logré darle teta a mis hijos y luego se me cayeron una lágrimas de dolor cuando ya el Agustín encontró el camino a la pechuga. El tema del amamantamiento es todo un asunto pero que al parecer se supera rápido, pero el primer día pensé que no lo lograba...de ahí la pena. Anoche el Agus ya agarró la teta bastante bien y no fue nada tan terrible despertarse a las 5 de la mañana (tenemos el truco de darle relleno antes de dormir...autorizado por el neo, que no es nada de taliban para el tema de la pechuga y me dice que al ser dos, puedo alternar teta y mamadera perfectamente). El resto del día solo teta, y mi Trini hoy agarró la pechuga bastante bien así que esperamos que le den el alta luego para cuidarla en casita, es muy triste ir a visitarla a Neonatología del Hospital y dejarla después de estar sólo un ratito con ella.
Dejo algunas fotitos de sus primeros días para que la family que no los conocen aún los puedan ver.