jueves, 7 de octubre de 2010

Decorando con stickers murales



Encontré unas cosas geniales para la decoración de la pieza de las guaguas,(y si tuviera pieza sola me haría de un modelito para mí). Son stickers murales, que se pegan (obvio) en la muralla (obvio de nuevo) con motivos super lindos. Mi mamá ya nos había traído uno de flores que pegamos en el closet y yo me hice de este que está en la foto con motivo zoológico...porque es bien rara la mezcla de los animales de la sabana africana, granja y bosque...pero quien entiende a los chinos.

Lo compré en la feria y tenían millones de opciones. Son de origen asiático y ya vi unos en una tienda de cosas chinas que hay en Viña. A mí me costaron 990, y habían otros más chicos a 790 (de esos típicos que se usan para medir la altura). En Casa&Ideas también vi a 1990 pero son mil veces más feos de los que vi en la feria.

Yo, que soy todo lo negada a la cosa manualidad, encuentro que me quedó re lindo, porque son facilísimos de pegar y además viene la foto de como debe quedar.

lunes, 4 de octubre de 2010

Lo que se hereda no se hurta

De repente me pongo a mirar a los mellis y me pregunto que cosas heredarán de mí. Físicamente yo aún no encuentro que se parezcan a alguien claramente, a lo más el Agustín tiene como la forma de la boca de su tía Maca cuando su tía Maca era guagua, o la Trini que yo encuentro que se parece mucho a mi papá, pero mi suegra dice que se parece a su otra hija...bueno, yo tampoco me encuentro muy parecida a nadie, porque igual hay gente que es igual-igual a un familiar.

Lo que me parece más divertido es cuando uno "hereda" ciertas costumbres de los papás. Por ejemplo, ayer que me andaba moviendo por toda la casa porque era día de lavado, me metí el celular en el bolsillo del polerón y como tiene cargada mi selección musical andaba con la bulla para todos lados, no es que anduviera con audífonos si no que con volumen normal iba escuchando el playlist. Los que conocen a mi papá dirán "igual que tu papá!" porque él siempre ha tenido radios portátiles terriblemente picantes(que le duran 6 meses como máximo y que sí o sí deben tener frecuencia AM) metidas en el bolsillo y anda todo el día con un tango chicharreado. Hasta ayer me parecía totalmente odiosa la práctica de andar con la música a cuestas, pero desde hoy me considero discípula de mi papá y andaré con mi música también en el bolsillo, aunque por respeto al resto de los humanos lo haré con volumen amable y sólo dentro de los límites de mi casita.

Agustín, 9 meses



Mi Agustín se quedó dormido cual borrachito.

Este Agustín es un loco, imposible dejarlo sólo en la cama un segundo porque se tira de cabeza al suelo, o rueda hasta llegar a la orilla y luego se intenta bajar con sus patitas. De pura suerte no se ha pegado el feroz costalazo.

Trini, 9 meses



Acá esta la Trini de nueve meses, lista para salir a dar una vuelta y feliz porque le tocó el asiento de adelante.

Me gustan ahora que están más grandes, y ya no son tan guaguas y hacen cosas divertidas todo el tiempo. La Trini por ejemplo es total bailarina, cualquier cosa que parezca música ella lo baila: comerciales, el celular, canciones que yo les canto (aclaro que yo canto pésimo, por lo que no podría calificar de música), apuesto que si pasa el camión del gas se pone a bailar altiro!.