Lilypie Primer Ticker

lunes, 8 de noviembre de 2010

Durmiendo solos, día 1



Después de darnos cualquier vuelta, decidimos que ya era hora de que los mellis durmieran en sus cuna y su propia pieza. Y sin hacer tanto atado y planificación, anoche se fueron directo a su pieza. Inspirándome en la odiosa mexicana de "Dulces Sueños" del Discovey H&H, les di la comida a eso de las 7.45 y después me fui con el Agus a la bañerita.

Por lo general yo no los baño en la noche, si no que los baño en la mañana al levantarlos...y tampoco les lavo el pelo todos los días, si no que una vez a la semana no más.

Hace más o menos un mes que el Agus odia la bañerita, todo porque un día en que se cagó hasta la espalda lo puse ahí y lo lavé con el teléfono de la ducha, desde ese día que ve la bañera y se raja llorando y quiere puro salir arrancando. Así que tuvimos que volver al lavamanos y a las contorsiones para poder bañarlo. Igual ayer le preparé la bañerita y le eche juguetes y lo engrupí hasta que logre meterlo y bañarlo y que se quedara jugando un ratito. La idea era que se relajara con el baño. Después lo llevé a mi pieza y le sequé el pelo con mi secador en modo bajito para que entrara en calor. Después se fue a la cunita y el papá le preparó una mamadera calentita mientras yo seguía con el baño de la Trini.

El baño de la Trini es nada traumático porque a ella le encanta el agua, la única parte que reclama es cuando la saco. A ella también le pasé el secador por el pelo (está chascona la Trini ahora) y le puse el pijama y se fue a la cunita. Cuando entré a la pieza, el papá tenía todo apagado en un ambiente de total sueño, pero el Agustí estaba muy parado en la cuna comiéndose los barrotes y cantando su canción preferida "mmmm mmmm mmmmm". Acosté a la Trini, le pasé su mamadera y aunque rezongó un rato finalmente se durmió. El Agus seguía "mmmm mmmm mmmm".

Es duro el Agus pa dormir en la noche, no así en el día, pero en la noche más lo que se pasea, grita y patalea antes de caer. Yo empiezo a cantarle canciones de cuna de esas que daban en la tele antes: tata colores, "el día se va la noche llegó" del angelito del 13, pero tengo que pasearme con él en brazos ene rato para que se duerma. Y ayer no quería que se durmiera en brazos, quería que sólo se quedará en la cunita. Como último recurso le pase mi polera de pijama y empezó a darse de cabezazos con la polera hasta que finalmente se durmió agarrado a una manga (muero de amor cuando hace eso con mi ropa). Eran las 09.40

Prácticamente dos horas en la rutina de la noche, y yo estaba con un hambre que arrasé con el refrigerador después.

A eso de las 11, la Trini se despertó llorando amargamente...gritando en realidad, así que no quedó otra que tomarla en brazos y acunarla hasta que volviera a dormir y dejarla en la cuna. Después de eso sólo hubo reclamos menores hasta las 6 de la mañana que el Agus se despertó y comenzó a gritar, y me lo llevé a dormir con nosotros. La Trini se despertó como siempre a las 7 pasadito y también la pasamos a la cama...además que a esa hora el papá ya está levantándose.

Fue raro dormir con ellos "lejos", a un muro de distancia. Principalmente porque la pieza se sentía fría, porque últimamente era un horno con tanta gente dentro y además con la puerta cerrada. Y si bien dormí con una oreja pegada al intercomunicador fue agradable también poder dormir con espacio de nuevo.

jueves, 7 de octubre de 2010

Decorando con stickers murales



Encontré unas cosas geniales para la decoración de la pieza de las guaguas,(y si tuviera pieza sola me haría de un modelito para mí). Son stickers murales, que se pegan (obvio) en la muralla (obvio de nuevo) con motivos super lindos. Mi mamá ya nos había traído uno de flores que pegamos en el closet y yo me hice de este que está en la foto con motivo zoológico...porque es bien rara la mezcla de los animales de la sabana africana, granja y bosque...pero quien entiende a los chinos.

Lo compré en la feria y tenían millones de opciones. Son de origen asiático y ya vi unos en una tienda de cosas chinas que hay en Viña. A mí me costaron 990, y habían otros más chicos a 790 (de esos típicos que se usan para medir la altura). En Casa&Ideas también vi a 1990 pero son mil veces más feos de los que vi en la feria.

Yo, que soy todo lo negada a la cosa manualidad, encuentro que me quedó re lindo, porque son facilísimos de pegar y además viene la foto de como debe quedar.

lunes, 4 de octubre de 2010

Lo que se hereda no se hurta

De repente me pongo a mirar a los mellis y me pregunto que cosas heredarán de mí. Físicamente yo aún no encuentro que se parezcan a alguien claramente, a lo más el Agustín tiene como la forma de la boca de su tía Maca cuando su tía Maca era guagua, o la Trini que yo encuentro que se parece mucho a mi papá, pero mi suegra dice que se parece a su otra hija...bueno, yo tampoco me encuentro muy parecida a nadie, porque igual hay gente que es igual-igual a un familiar.

Lo que me parece más divertido es cuando uno "hereda" ciertas costumbres de los papás. Por ejemplo, ayer que me andaba moviendo por toda la casa porque era día de lavado, me metí el celular en el bolsillo del polerón y como tiene cargada mi selección musical andaba con la bulla para todos lados, no es que anduviera con audífonos si no que con volumen normal iba escuchando el playlist. Los que conocen a mi papá dirán "igual que tu papá!" porque él siempre ha tenido radios portátiles terriblemente picantes(que le duran 6 meses como máximo y que sí o sí deben tener frecuencia AM) metidas en el bolsillo y anda todo el día con un tango chicharreado. Hasta ayer me parecía totalmente odiosa la práctica de andar con la música a cuestas, pero desde hoy me considero discípula de mi papá y andaré con mi música también en el bolsillo, aunque por respeto al resto de los humanos lo haré con volumen amable y sólo dentro de los límites de mi casita.

Agustín, 9 meses



Mi Agustín se quedó dormido cual borrachito.

Este Agustín es un loco, imposible dejarlo sólo en la cama un segundo porque se tira de cabeza al suelo, o rueda hasta llegar a la orilla y luego se intenta bajar con sus patitas. De pura suerte no se ha pegado el feroz costalazo.

Trini, 9 meses



Acá esta la Trini de nueve meses, lista para salir a dar una vuelta y feliz porque le tocó el asiento de adelante.

Me gustan ahora que están más grandes, y ya no son tan guaguas y hacen cosas divertidas todo el tiempo. La Trini por ejemplo es total bailarina, cualquier cosa que parezca música ella lo baila: comerciales, el celular, canciones que yo les canto (aclaro que yo canto pésimo, por lo que no podría calificar de música), apuesto que si pasa el camión del gas se pone a bailar altiro!.

martes, 7 de septiembre de 2010

Full Nanny

Y “volví” a trabajar, y es así en comillas porque tengo la tremenda suerte de poder trabajar desde mi casa. Pero como tengo un proyecto con fecha de entrega y todo y que me exige harta concentración extendimos el horario de nuestra Nanny (un mix entre Iris y su hermana Anita) a todo el día, porque hasta ahora sólo había tenido nana por las tardes y en la mañana yo solita me ocupaba de casa e hijos. Y ha sido LA RAJA, el remedio perfecto para mi amenazadora depresión. En las mañanas le doy mamaderas a las guaguas tipo 8, luego jugueteamos un rato y se preparan para levantarse, como a esa hora llega la Anita y ella los termina de levantar, lavar, mudar y vestir mientras yo me meto a la ducha y me visto. Después “planificamos” almuerzo de grandes y de chicos y yo me encierro en la pieza-escritorio a trabajar tipo 10. Durante ese rato Anita los cuida y prepara el almuerzo y logra que duerman un mini tuto antes de almuerzo. A las 12 les toca el almuerzo, si están muy mañosos se los damos entre las dos y si los mellis andan de buenas y la Anita se la puede con los 2 yo sigo en la pega. Los mellis a veces duermen después de almuerzo, otras veces se quedan jugando. Si andan piolita me traigo a uno al escritorio y seguimos en el trabajo. A eso de las 13.30 nos preparamos para el almuerzo de grandes porque el papá de mellis llega a las 13.45. Almorzamos los tres, con los niños por ahí cerca y por lo general todos tranquilos!. La tarde es más como era antes, la Iris se ocupa de los niños y de terminar el aseo de la casa mientras yo sigo acá en el escritorio, les damos la papa de las 4, duermen algo de siesta o salimos a tomar solcito al balcón. Por ahora, los paseos de media tarde están suspendidos o por el resfrío o porque la mamá tiene que terminar el trabajo. En resumen, ha sido total esto de tener ayuda todo el día, hubo días que el papá me pilló aún en pijamas a la hora de almuerzo o que tuvimos que almorzar unos salvadores fideos con huevo porque no hubo tiempo de nada más. La modalidad “trabaje desde su casa” es lo máximo porque me mantiene haciendo esas cosas que me gustan (vea acá el diagnóstico del psicólogo) pero no me alejo de las guaguas, las atiendo igual y las besuqueo cuando quiero. Si tengo que hacer un trámite (la renovación de las cosas del robo por ejemplo) puedo hacerlo sin problemas y rapidito, una vez a la semana igual voy a la oficina y me junto con los compañeros, hablamos de los proyectos, puedo almorzar con las amigas, etc. Esto es flexibilidad laboral! Y sí…es verdad, tengo la media cueva!

viernes, 3 de septiembre de 2010

Para que ud. sepa

Hay hartas cosas que nadie cuenta del tema de cuando nacen las guaguas, no sé si es porque no a todas les pasa lo mismo, porque se les olvida o derechamente porque si te las cuentan después nadie quiere tener guaguas. Todas sabemos que las contracciones duelen, bueno yo no porque mis guaguas nacieron como 4 semanas antes, pero hay más cosas “desagradables” de esos días pre y post parto. Voy a contar las que me pasaron a mí:

1.-La depilada. La semana antes que nacieran las guaguas fui con mi mansa panza a la “depilería” para que me sacaran todos los pelos que pudiesen hacer indigna mi pasada por el quirófano. Yo juraba que como iba a ser cesárea iba a necesitar un rebaje típico, o más bien como el que uso siempre y no era necesario la depilada completa. Pues bien, mientras me preparaban para el tajo, llega la enfermera y me dice “tenemos que rasurarla”, yo con mi mejor cara le digo que ya estaba lista y me mira y me dice “no, tengo que rasurarla completo”… así fue como me gané la depilada brasileña más flaite de la historia, porque obvio, todo lo que se llevo la rasuradora volvió a crecer con los efectos secundarios conocidos. Sé que no en todas las cesáreas pasa lo mismo, así que tuve mala cueva no más parece. Me vi cosas que no me veía de cabra chica o desde aquella vez que se me pasó la mano con la cera.

2.-Los “loquios”. Bueno, esto es lo que yo llamo la “mega-regla”, y no es que sea una regla terrible de abundante, pero luego de 9 meses sin período cualquier cuestión se ve exagerada. Porque sí jovencitas, hay una especie de regla luego de tener al bebé, una menstruación que dura varios días donde se elimina todo lo que esta sobrando en el útero. El primer día en mi caso fue bastante cuatico y bueno para eso es que piden los famosos apósitos y las indignas sabanillas. Así que ya saben, aunque se ven lindas esas camisas de dormir de blanco angelical no vaya ud. a pasar un bochorno con sus visitas en la clínica.

3.-Las contracciones cuando se da teta. Esta sí que me pillo total desprevenida. No bastó con que a mí y a mis guaguas nos costará esto de la pechuga, si no que cuando teníamos ese camino resuelto y ellas se aferraron voraces a la teta vienen estas contracciones (entuertos?) del útero para volver a su normalidad. Pucha que duelen, con el perdón de aquellas que sintieron las verdaderas contracciones del parto, puedo decir que las de este tipo me sacaron lágrimas y unas ganas locas de no dar teta nunca más. Lo bueno, es que duran un par de días no más y se olvidan.

Alguien que haya tenido parto normal podría contar los misterios de la episiotomía si es que tuvieron. Yo puedo decir que mi cicatriz de cesárea es fea, odio mirarla, y como tengo mala cicatrización lo más seguro es que siga así de horrible por mucho tiempo más.