jueves, 17 de junio de 2010

Mi closet da pena

Después que me visitó Miss Piggy caí en cuenta que desde que nacieron los mellis que no he hecho una renovación decente de mi closet. Antes tenía la costumbre (mala o buena, quien sabe) de darme una vueltecita por Patronato al inicio de cada temporada y pegarle un refresh a mi closet y así renovaba todo lo pelusiento o roñoso y comenzaba el otoño o verano más linda. Bueno, la última vez que hice eso fue el otoño pasado antes del embarazo y como podrán suponer si bien hay hartas cosas que me quedan bien (en especial los pantalones uf!) hay otras cosas que me quedan rarísimas, es especial todo lo de arriba…ya saben el exceso de pechuga. Lo otro es que es casi pura ropa de trabajo o más estilosa que no puedo usar con las guaguas, de hecho todo lo informal que tengo ya esta medio manchado o medio feo por el agua cuando los baño y otro tipo de residuos cuando los mudo, creo que ahora que están empezando a comer voy a tener que usar yo babero o delantal para no arruinar lo poco que me queda bonito.
Además como mi adorada hermana comenzó a trabajar ultra producida también anduvo dando una vueltecita por mis pilchas y me dejo media escuálida. Lo único que me compre y que cuenta como autoregalo de cumpleaños fueron unas botas muy hermosas que he usado 4 veces!, este fin de semana las sacaré de paseo de nuevo como para que valga la pena la inversión, no vaya a ser que el próximo invierno no se usen botas. Y quienes se han llevado todo el instinto fashion-consumista de esta madre?, ellos pues…los mellis. Que rabia que la ropa de guagua dure la nada porque hay cada cosa más linda, si hay cosas que con suerte usaron dos veces. Hasta ahora compramos puras cosas en el Lider o en el Jumbo que encuentro que son re lindas, no de la mejor calidad (en especial las poleras Lider) pero para lo que las usan da igual que a la vuelta de un par de lavados estén medio feo. Y todo el resto, lo más lindo y lo que usan cuando hay visitas o van al doctor es lo que les regalan los tios y abuelos. Quiero cosas para mí!, tengo unas ganas de andar guapa.

lunes, 14 de junio de 2010

La suerte de que sean como son


No voy a cuentear a nadie, tener mellizos es agotador y una prueba a la paciencia y a la energía, ambas cosas a mí se me agotan día por medio, y aunque ya no me dan ganas de llorar como antes igual termino el día super cansada y de lunes a domingo.Pero la parte buena es que mis guaguas son enteras de "bien portadas" e igual hacen la pega más fácil. Como contaba antes la Trini esta volviendo a dormir sola en la cuna, y contrario a todos los que vaticinaban la tremenda tragedia, ella hasta ahora esta feliz con la independencia. Eso me hizo pensar en lo afortunada que he sido con ellos, más allá del hecho mismo de tenerlos y que estén sanos, he sido super afortunada en el carácter que tienen. Pasaré a enumerar las cosas que pudieron ser un dolor de cabeza y no los son:

1.-La primera papa que recibieron fue de mamadera y no de la teta de mamá. Pero aún así ellos aceptaron felices la teta cuando se les fue ofrecida y también aceptaron la mamadera cuando no había teta disponible. He sabido de guaguas (me incluyo) que al tomar el primer "relleno" nunca más quisieron saber de la teta de mamá u otras que nunca aceptaron tomar en mamadera. Mis mellis ultra aperrados les da lo mismo si es teta o mamadera. Eso me da mucha libertad para dejarlos al cuidados de las abuelas buena onda cuando he tenido que hacer trámites y salir mañanas completas.

2.-Se quedan dormidos solos. No hay que cantarles ninguna canción, no hay que ponerles la pieza a oscuras, no hay que andar en silencio ni tampoco arrullarlos en los brazos. La rutina es cambiarles pañal, ponerles pijama, darles la papa y a la cama y estando en la cama incluso juego con ellos un ratito y solos cierran los ojos y se duermen. Son lo máximo!. Bueno, para ser justos de repente la Trini tiene sus días y hay que acostarse al lado de ella y hacerle cariñitos para que duerma.

3.-Por lo general duermen toda la noche. El Agustín hace rato que duerme toda la noche y la Trini ahora que esta solita también o como mucho despertará tipo 4 o 5 de la mañana a tomar teta. Lo normal es que se duerman alrededor de las 10 de la noche hasta las 6.30 o 7 de la mañana. Si lo sé, son las guaguas perfectas.

Bueno, para que después no anden quebrándose por la calle, diré que tienen sus días de maña donde quieren andar en brazos todo el raro, y ojala al mismo tiempo (pobre de mi espalda). También les ha dado por no dormir siesta al mismo tiempo, y eso significa que siempre hay uno que esta despierto y como a mi no me gusta que estén aburridos o mirando el techo, trato de entretenerlos haciéndoles algún juego o cantándoles una canción o por último que me acompañen en el notebook.

Así son mis hijos, una ternurita!

La independencia de la Trini

Yo ya llevaba un par de semanas durmiendo muy mal con la Trini, así que después de hacerme la loca varios días decidimos cambiar a los niños a la cuna. Resulta que no contaba con que estuvieran tan grandes y resultó que al final no cupieron los dos y decidimos que sólo la Trini se iría a la cuna mientras el Agustín seguiría durmiendo con nosotros (Yo intenté que fuera el papá quien se cambiará de pieza, pero no hubo caso jaja). Así que el viernes en la noche la acostamos solita y fue tan triste!, obvio que para mí y no tanto para ella. Al principio no le gustó la idea y lloró un poco, nos hizo pucheros y todo pero en el fondo yo sabía que lo mejor era que durmiera solita (en la cuna, porque sigue estando en la pieza). Envolví un cojín chico en mi camiseta de pijama para que tuviera mi olor en la noche y se acurrucó en el cojín y de a poco fue quedándose dormida. Y al final no despertó en toda la noche! y sólo pidió papa a eso de las 7 de la mañana (que mejor?!), bueno yo despertaba cada una hora para vigilarla que estuviera tapada y que no estuviera enterrada en el cojín ni nada. Ahora ya llevamos 3 noches con ella en la cuna y al parece ella esta feliz porque duerme tranquilita y no despierta hasta la mañana. Como corresponde a la hermana mayor ella de a poco va ganando su independencia y yo un poco triste porque igual la extraño a mi lado en la noche, extraño su calorcito y abrazarla pero me llena de alegría su cara de felicidad al despertar cuando me ve aparecer al lado de su cunita.