lunes, 22 de febrero de 2010

Mi corazón es elástico

Muchos papás tienen la duda al tener un segundo hijo si serán capaces de amar a este nuevo niño tanto como al primero, yo también un tiempo me preguntaba si los hijos se amaban por igual o uno tenía alguna preferencia por alguno. En mi caso no tuve tiempo de cuestionarme si sería capaz de amarlos a ambos por igual porque llegaron juntos y hasta ahora no he sentido que quiero más a alguno de los dos o si los amo de manera diferente…los dos me roban el corazón de manera infinita, así que como yo ya lo había supuesto el corazón es un musculo elástico que se expande más allá de lo que nosotros creemos y es capaz de albergar más amor del que pensábamos, no es necesario sacar al primero para amar al segundo, de alguna manera siempre hay lugar para todos. Lamentablemente sólo el “corazón” funciona así porque las limitaciones físicas son las que muchas veces nos hacen elegir uno por sobre el otro, como la Trini ha estado demandante (muy muy demandante) por el asunto de los cólicos, el horrible asunto de la caída del otro día y un excesivo regaloneo, he sentido que ella roba toda mi atención, mi tiempo y mis brazos y que quizás he dejado un poco de lado al Agustín y ahora es él quien se ha puesto llorón y sólo quiere estar en brazos y me ha tocado un par de días donde tengo a dos guaguas llorando hasta ponerse morados y sólo los calma estar en brazos de mamá. Así que tal como tengo un corazón que lo puede todo, me gustaría tener dos pares más de brazos para tenerlos a los dos cerca, poder llenarlos de besos a los dos, y tener estas pechugas más repletas de leche para poder darles a los dos y no tener las sensación que siempre hay uno que me mira con ojos largos porque le tocó papa de mamadera.

1 comentario:

  1. La media peguita tuya, te leo y me siento nada con mi guatona.

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