lunes, 2 de agosto de 2010

De verdad perdida

Aún no es oficial, pero mañana debiera comenzar la primera terapia de mi vida. No pensé que la maternidad sería tan abrumadora para mí, pero en un momento no di más y me sentí tan perdida que no me quedo otra que la terapia sicológica o siquiátrica…aún no sé. Igual nunca fue miel sobre hojuelas, me acuerdo que cuando iba en camilla al pabellón para la cesárea tenía puras ganas de arrancar, tenía esa sensación de que las cosas jamás iban a ser lo mismo y eso me daba más pánico que nada. Luego, con los mellis en casa aprovechaba el momento de la ducha que hacía durar eternamente para llorar y llorar, nuevamente con la idea de que todo había cambiado. Está claro que nadie me obligó a tener hijos y que fue una experiencia que yo desee y escogí vivir y de la que no me arrepiento en nada porque mis hijos son maravillosos, y es por eso porque sus sonrisas son únicas que necesito ayuda para aprender a disfrutarlas más. Han sido siete meses donde hemos sido por sobre todo nosotros tres y he entregado toda mi energía a ellos y en ser una buena mamá, no creo haberme exigido más de la cuenta, pero sí me esforzado en ser lo mejor para ellos y fue tanto lo que me enfoque en eso que me olvidé de mí, de ser esposa, amiga, hermana e hija, seguramente me olvidé pedir ayuda y trate de convencerme que dos hijos al mismo tiempo no tenía por qué ser tan cansador o que yo no podía cansarme. Pero un día caché que no paraba jamás, que después de un pañal venía otro, que después de una mamadera venía otra y que mientras uno dormía el otro despierto quería mi atención (o quizás no la quería, pero yo la daba igual) y el cansancio sólo fue la llave que abrió la caja de pandora donde aparecieron todas las inseguridades, todos los conflictos no resueltos, la autocrítica y finalmente la pena. Me siento joven, con la idea de que la vida puede empezar muchas veces pero me faltan las ganas, en un momento tengo todas las energías conmigo y en el momento siguiente la pena nuevamente me gana. De verdad espero que la terapia me saque de esto.

3 comentarios:

  1. Pero obvio que te servirá!!! Imagínate que yo con una estaba como loca y media perdía, peor tú.

    Somos madres y tenemos sentimientos encontrados, y eso hay que aceptarlo y no hacernos las tontas con nosotras mismas.

    Que te vaya la raja con la terapia.

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  2. seguro te servira, es mas todas la madres deberiamos ir al sicologo, pucha que nos haria bien.... yo ando por algo parecido, pronto lo contare en mi blog, jejeje, saludos

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  3. Me tinca q te pasa lo q atravesé hace tres años y medio...los mismos síntomas....en mi caso me dijeron q era una crisis de la edad media...algo así como a raiz de un conflicto q me tenía incómoda, cuestionarme todo lo que había sido hasta ese minuto, logrado, vivido, ganado, perdido, sacrificado, etc, etc, etc. Puede q en tu caso, los mellis y el proceso, te han llevado a sacar muchas cosas a las q uno tiende a echarles tierrita.. en fin.. lo único q te puedo decir, es q estas cosas pasan y se solucionan. Hay que atravesarlas eso sí, no tratar de eludirlas. Si te ayuda un especialista en ese tránsito, de seguro será más rápido. Paciencia y tranquila tú pq todo pasa y a la larga, aunque suene burdo y evidente, te hace crecer... NO TE SIENTAS MAL Q A MUCHOS NO HA PASADO.
    Besosssssss

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