viernes, 27 de agosto de 2010

Hechos el uno para el otro



Hay minas a las cuales les encanta reventar espinillas, no es mi caso…a mí me gusta hurgar agujeros. Me explico, tengo una debilidad enfermiza con los cotonitos, tanto que un año me mandaron 3 veces de urgencia a la clínica por pasar metiéndome esas cosas en las orejas, a mí y al pobre marido también. Pues bien, resulta que uno de los temores con la maternidad era caer en la cotonitomanía y torturar, y dañar a la larga, las orejas de los mellis. Afortunadamente eso no ocurrió porque en eso he sido buena madre y me contengo cada vez que veo una bolita amarilla arrancar de las orejas. Pero esa adicción ha sido reemplazada por el uso de la pera sacamocos, y además al Agustín le encanta que use la pera!, yo se la muestro y le digo “moco!” y él se mata de la risa y cuando le aspiro la nariz y si suenan los moquitos al salir más risa le da. Estamos hechos el uno para el otro, yo le aspiro la nariz y a él le encanta ser aspirado.

2 comentarios:

  1. jajaja me imagino la escena!!! mi pobre guagua quedó traumada con el sacamocos cuando a los 3 meses se resfrió a cagar y la kinesióloga la torturaba todos los días......recién ahora aguanta que le toque la nariz....así que se queda con sus mocos intocables no más...saludos

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  2. Si hago un update, puedo decir que ahora que estan resfriados la pera no esta haciendo el mismo efecto chistoso de antes.

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