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lunes, 6 de diciembre de 2010

Preparando el cumple feliz


Estamos en plena preparación del cumpleaños de los mellis. Un rasgo mío que me caché hace un tiempo es que las evaluaciones siempre las hago a la semana, mes, año…se entiende?. Por ejemplo, siempre estoy pendiente de cuando se cumple la semana, mes, año del evento afortunado o traumático de la vida para celebrarlo o darlo por superado, y por esto mismo, y a pesar de que al inicio no me motivaba mucho, decidí que era muy importante celebrar el primer cumpleaños de los mellis!...obvio, creo que no habrá otro año en su vida en que crezcan y aprendan tanto.

Primero vamos a hacer dos celebraciones, el sábado antes del cumpleaños oficial con toda la familia en Santiago y como son las casi primeras guaguas de ambas familias vamos a ser puros grandes, así que salvo la torta, habrá puras cuestiones ricas y adultas para comer y tomar. La segunda celebración la haremos el mismito día del cumple feliz y esa será con los amigos de Viña.

Una cosa que me tenía pensando era como cantar el “cumpleaños feliz”, si no decíamos los nombres, si decíamos mellis o si decíamos Trini y Agus rapidito. Al final, cantaremos dos cumpleaños feliz…uno para la Trini que es la mayor y el otro para el Agustín, y ya les estoy cantando todo el día para que no se asusten.

Por su lado el papá está preparando el tremendo diaporama. Ahora como que se lleva el diaporama y este marido mío que siempre ha sido audiovisual no perdería la oportunidad de regalarle eso a los mellis y dejarlo de recuerdo (o vergüenza) para cuando sean grandes. Lo entretenido del diaporama, es buscar una canción que tenga melodía y letra que haga sentido con el cumpleaños. Si buscamos en youtube hay muchos y muy divertidos con videoclip con el propio papá cantando y todo, pero siempre con canciones más o menos típicas como los locos bajitos, mi niña bonita y otros por el estilo. Creo que nosotros nos vamos a ir por algo de Jorge Drexler, porque pensando y pensando me acordé que de las dos canciones que conozco me ha gustado mucho la melodía, tiene esa cosa juguetona (lúdica le dicen ahora) que le pega a las cosas de niños y justo un compañero de pega me pasó mucha discografía de él…así que en eso he estado, escuchando todo el día a Drexler y clasificando canciones.

Que entretenido esto de preparar el cumpleaños, mirar tortas, buscar canciones, buscar un motivo de cumpleaños (creo que sólo será colorinche), fijar el presupuesto, enviar invitaciones, etc.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Dijo lo que creí que dijo?

Ayer cuando volví del trabajo, a eso de las 7.30 de la tarde, estaba el papá de mellis con los mellis jugando a la bandita musical. Cuando entré en la pieza y les dije "holaaaa", la Trini me mira y dice "a-ma-ma-ma"...para mí que dijo clarito mamá, o seré yo que los eché mucho de menos durante el día?.

martes, 9 de noviembre de 2010

Durmiendo solos, día 2

La noche se inició prometedora. Esta vez sólo nos demoramos 45 minutos entre la comida, el baño de la noche (rapidito esta vez)y la camita con su papa consoladora. Así que a las 08.30 ya estaban durmiendo en sus cunas, uf!, hace tiempo que no estaba "desocupada" a esa hora...tanto que no cachaba que hacer con tanto minuto libre.

Yo me fui a la cama alrededor de las 10. Sigo encontrando que la pieza sin guaguas se siente fría, y extraño no tener al guaterito Agustín cuando me meto en la cama. Estos dos días me he ido a dormir en un estado de vigilia que no me deja descansar muy bien, hasta ahora ponía la cabeza en la almohada y quedaba zeta luego, ahora como los mellis están en la otra pieza me quedo con la oreja pendiente al primer rezongo.

La noche de anoche estuvo latera, corría mucho viento lo que hacía que la puerta del baño golpeara un poquito y que unos cuadritos que tengo en la terraza se azotaran a la muralla...como que no había mucho silencio, sumado a un pito de origen desconocido que molestaba caleta. Y así no más fue, me levante como cinco veces en una hora a acostar al Agus de nuevo porque se levantaba y lloraba...a la sexta fue el papá a verlo...papá cortó por lo sano y se lo trajo a la cama. No había ganas de discutir decisiones a esa hora (1 o 2 de la mañana). zzzzzzzz

Creo que serían las 5 o 6, porque los pajaritos ya cantaban pero estaba oscuro, cuando la Trini despertó desconsolada...el papá también se la trajo a la cama...así que hoy amanecimos todo apretujados y acalorados.

Veremos como nos va hoy.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Durmiendo solos, día 1



Después de darnos cualquier vuelta, decidimos que ya era hora de que los mellis durmieran en sus cuna y su propia pieza. Y sin hacer tanto atado y planificación, anoche se fueron directo a su pieza. Inspirándome en la odiosa mexicana de "Dulces Sueños" del Discovey H&H, les di la comida a eso de las 7.45 y después me fui con el Agus a la bañerita.

Por lo general yo no los baño en la noche, si no que los baño en la mañana al levantarlos...y tampoco les lavo el pelo todos los días, si no que una vez a la semana no más.

Hace más o menos un mes que el Agus odia la bañerita, todo porque un día en que se cagó hasta la espalda lo puse ahí y lo lavé con el teléfono de la ducha, desde ese día que ve la bañera y se raja llorando y quiere puro salir arrancando. Así que tuvimos que volver al lavamanos y a las contorsiones para poder bañarlo. Igual ayer le preparé la bañerita y le eche juguetes y lo engrupí hasta que logre meterlo y bañarlo y que se quedara jugando un ratito. La idea era que se relajara con el baño. Después lo llevé a mi pieza y le sequé el pelo con mi secador en modo bajito para que entrara en calor. Después se fue a la cunita y el papá le preparó una mamadera calentita mientras yo seguía con el baño de la Trini.

El baño de la Trini es nada traumático porque a ella le encanta el agua, la única parte que reclama es cuando la saco. A ella también le pasé el secador por el pelo (está chascona la Trini ahora) y le puse el pijama y se fue a la cunita. Cuando entré a la pieza, el papá tenía todo apagado en un ambiente de total sueño, pero el Agustí estaba muy parado en la cuna comiéndose los barrotes y cantando su canción preferida "mmmm mmmm mmmmm". Acosté a la Trini, le pasé su mamadera y aunque rezongó un rato finalmente se durmió. El Agus seguía "mmmm mmmm mmmm".

Es duro el Agus pa dormir en la noche, no así en el día, pero en la noche más lo que se pasea, grita y patalea antes de caer. Yo empiezo a cantarle canciones de cuna de esas que daban en la tele antes: tata colores, "el día se va la noche llegó" del angelito del 13, pero tengo que pasearme con él en brazos ene rato para que se duerma. Y ayer no quería que se durmiera en brazos, quería que sólo se quedará en la cunita. Como último recurso le pase mi polera de pijama y empezó a darse de cabezazos con la polera hasta que finalmente se durmió agarrado a una manga (muero de amor cuando hace eso con mi ropa). Eran las 09.40

Prácticamente dos horas en la rutina de la noche, y yo estaba con un hambre que arrasé con el refrigerador después.

A eso de las 11, la Trini se despertó llorando amargamente...gritando en realidad, así que no quedó otra que tomarla en brazos y acunarla hasta que volviera a dormir y dejarla en la cuna. Después de eso sólo hubo reclamos menores hasta las 6 de la mañana que el Agus se despertó y comenzó a gritar, y me lo llevé a dormir con nosotros. La Trini se despertó como siempre a las 7 pasadito y también la pasamos a la cama...además que a esa hora el papá ya está levantándose.

Fue raro dormir con ellos "lejos", a un muro de distancia. Principalmente porque la pieza se sentía fría, porque últimamente era un horno con tanta gente dentro y además con la puerta cerrada. Y si bien dormí con una oreja pegada al intercomunicador fue agradable también poder dormir con espacio de nuevo.

jueves, 7 de octubre de 2010

Decorando con stickers murales



Encontré unas cosas geniales para la decoración de la pieza de las guaguas,(y si tuviera pieza sola me haría de un modelito para mí). Son stickers murales, que se pegan (obvio) en la muralla (obvio de nuevo) con motivos super lindos. Mi mamá ya nos había traído uno de flores que pegamos en el closet y yo me hice de este que está en la foto con motivo zoológico...porque es bien rara la mezcla de los animales de la sabana africana, granja y bosque...pero quien entiende a los chinos.

Lo compré en la feria y tenían millones de opciones. Son de origen asiático y ya vi unos en una tienda de cosas chinas que hay en Viña. A mí me costaron 990, y habían otros más chicos a 790 (de esos típicos que se usan para medir la altura). En Casa&Ideas también vi a 1990 pero son mil veces más feos de los que vi en la feria.

Yo, que soy todo lo negada a la cosa manualidad, encuentro que me quedó re lindo, porque son facilísimos de pegar y además viene la foto de como debe quedar.

lunes, 4 de octubre de 2010

Lo que se hereda no se hurta

De repente me pongo a mirar a los mellis y me pregunto que cosas heredarán de mí. Físicamente yo aún no encuentro que se parezcan a alguien claramente, a lo más el Agustín tiene como la forma de la boca de su tía Maca cuando su tía Maca era guagua, o la Trini que yo encuentro que se parece mucho a mi papá, pero mi suegra dice que se parece a su otra hija...bueno, yo tampoco me encuentro muy parecida a nadie, porque igual hay gente que es igual-igual a un familiar.

Lo que me parece más divertido es cuando uno "hereda" ciertas costumbres de los papás. Por ejemplo, ayer que me andaba moviendo por toda la casa porque era día de lavado, me metí el celular en el bolsillo del polerón y como tiene cargada mi selección musical andaba con la bulla para todos lados, no es que anduviera con audífonos si no que con volumen normal iba escuchando el playlist. Los que conocen a mi papá dirán "igual que tu papá!" porque él siempre ha tenido radios portátiles terriblemente picantes(que le duran 6 meses como máximo y que sí o sí deben tener frecuencia AM) metidas en el bolsillo y anda todo el día con un tango chicharreado. Hasta ayer me parecía totalmente odiosa la práctica de andar con la música a cuestas, pero desde hoy me considero discípula de mi papá y andaré con mi música también en el bolsillo, aunque por respeto al resto de los humanos lo haré con volumen amable y sólo dentro de los límites de mi casita.

Agustín, 9 meses



Mi Agustín se quedó dormido cual borrachito.

Este Agustín es un loco, imposible dejarlo sólo en la cama un segundo porque se tira de cabeza al suelo, o rueda hasta llegar a la orilla y luego se intenta bajar con sus patitas. De pura suerte no se ha pegado el feroz costalazo.

Trini, 9 meses



Acá esta la Trini de nueve meses, lista para salir a dar una vuelta y feliz porque le tocó el asiento de adelante.

Me gustan ahora que están más grandes, y ya no son tan guaguas y hacen cosas divertidas todo el tiempo. La Trini por ejemplo es total bailarina, cualquier cosa que parezca música ella lo baila: comerciales, el celular, canciones que yo les canto (aclaro que yo canto pésimo, por lo que no podría calificar de música), apuesto que si pasa el camión del gas se pone a bailar altiro!.

martes, 7 de septiembre de 2010

Full Nanny

Y “volví” a trabajar, y es así en comillas porque tengo la tremenda suerte de poder trabajar desde mi casa. Pero como tengo un proyecto con fecha de entrega y todo y que me exige harta concentración extendimos el horario de nuestra Nanny (un mix entre Iris y su hermana Anita) a todo el día, porque hasta ahora sólo había tenido nana por las tardes y en la mañana yo solita me ocupaba de casa e hijos. Y ha sido LA RAJA, el remedio perfecto para mi amenazadora depresión. En las mañanas le doy mamaderas a las guaguas tipo 8, luego jugueteamos un rato y se preparan para levantarse, como a esa hora llega la Anita y ella los termina de levantar, lavar, mudar y vestir mientras yo me meto a la ducha y me visto. Después “planificamos” almuerzo de grandes y de chicos y yo me encierro en la pieza-escritorio a trabajar tipo 10. Durante ese rato Anita los cuida y prepara el almuerzo y logra que duerman un mini tuto antes de almuerzo. A las 12 les toca el almuerzo, si están muy mañosos se los damos entre las dos y si los mellis andan de buenas y la Anita se la puede con los 2 yo sigo en la pega. Los mellis a veces duermen después de almuerzo, otras veces se quedan jugando. Si andan piolita me traigo a uno al escritorio y seguimos en el trabajo. A eso de las 13.30 nos preparamos para el almuerzo de grandes porque el papá de mellis llega a las 13.45. Almorzamos los tres, con los niños por ahí cerca y por lo general todos tranquilos!. La tarde es más como era antes, la Iris se ocupa de los niños y de terminar el aseo de la casa mientras yo sigo acá en el escritorio, les damos la papa de las 4, duermen algo de siesta o salimos a tomar solcito al balcón. Por ahora, los paseos de media tarde están suspendidos o por el resfrío o porque la mamá tiene que terminar el trabajo. En resumen, ha sido total esto de tener ayuda todo el día, hubo días que el papá me pilló aún en pijamas a la hora de almuerzo o que tuvimos que almorzar unos salvadores fideos con huevo porque no hubo tiempo de nada más. La modalidad “trabaje desde su casa” es lo máximo porque me mantiene haciendo esas cosas que me gustan (vea acá el diagnóstico del psicólogo) pero no me alejo de las guaguas, las atiendo igual y las besuqueo cuando quiero. Si tengo que hacer un trámite (la renovación de las cosas del robo por ejemplo) puedo hacerlo sin problemas y rapidito, una vez a la semana igual voy a la oficina y me junto con los compañeros, hablamos de los proyectos, puedo almorzar con las amigas, etc. Esto es flexibilidad laboral! Y sí…es verdad, tengo la media cueva!

viernes, 3 de septiembre de 2010

Para que ud. sepa

Hay hartas cosas que nadie cuenta del tema de cuando nacen las guaguas, no sé si es porque no a todas les pasa lo mismo, porque se les olvida o derechamente porque si te las cuentan después nadie quiere tener guaguas. Todas sabemos que las contracciones duelen, bueno yo no porque mis guaguas nacieron como 4 semanas antes, pero hay más cosas “desagradables” de esos días pre y post parto. Voy a contar las que me pasaron a mí:

1.-La depilada. La semana antes que nacieran las guaguas fui con mi mansa panza a la “depilería” para que me sacaran todos los pelos que pudiesen hacer indigna mi pasada por el quirófano. Yo juraba que como iba a ser cesárea iba a necesitar un rebaje típico, o más bien como el que uso siempre y no era necesario la depilada completa. Pues bien, mientras me preparaban para el tajo, llega la enfermera y me dice “tenemos que rasurarla”, yo con mi mejor cara le digo que ya estaba lista y me mira y me dice “no, tengo que rasurarla completo”… así fue como me gané la depilada brasileña más flaite de la historia, porque obvio, todo lo que se llevo la rasuradora volvió a crecer con los efectos secundarios conocidos. Sé que no en todas las cesáreas pasa lo mismo, así que tuve mala cueva no más parece. Me vi cosas que no me veía de cabra chica o desde aquella vez que se me pasó la mano con la cera.

2.-Los “loquios”. Bueno, esto es lo que yo llamo la “mega-regla”, y no es que sea una regla terrible de abundante, pero luego de 9 meses sin período cualquier cuestión se ve exagerada. Porque sí jovencitas, hay una especie de regla luego de tener al bebé, una menstruación que dura varios días donde se elimina todo lo que esta sobrando en el útero. El primer día en mi caso fue bastante cuatico y bueno para eso es que piden los famosos apósitos y las indignas sabanillas. Así que ya saben, aunque se ven lindas esas camisas de dormir de blanco angelical no vaya ud. a pasar un bochorno con sus visitas en la clínica.

3.-Las contracciones cuando se da teta. Esta sí que me pillo total desprevenida. No bastó con que a mí y a mis guaguas nos costará esto de la pechuga, si no que cuando teníamos ese camino resuelto y ellas se aferraron voraces a la teta vienen estas contracciones (entuertos?) del útero para volver a su normalidad. Pucha que duelen, con el perdón de aquellas que sintieron las verdaderas contracciones del parto, puedo decir que las de este tipo me sacaron lágrimas y unas ganas locas de no dar teta nunca más. Lo bueno, es que duran un par de días no más y se olvidan.

Alguien que haya tenido parto normal podría contar los misterios de la episiotomía si es que tuvieron. Yo puedo decir que mi cicatriz de cesárea es fea, odio mirarla, y como tengo mala cicatrización lo más seguro es que siga así de horrible por mucho tiempo más.

lunes, 30 de agosto de 2010

La loca de la cartera



Y finalmente caí en las garras de la delincuencia. Y todo por pava, mensa, resumidamente boba. Fui a almorzar a un restaurant repleto y con cartera (primer error detectado), para que fui con cartera? porque no se qué hacer con las manos cuando ando sin cartera. Llegamos y colgué la cartera en la silla (segundo error detectado), todo por no ponerla en las piernas y quedar apretujada. Yo le voy a dar 10 jumbitos a los restaurant y boliches varios que pongan ganchos para carteras para minas como yo. Y nada poh, en un segundo que la mesera coludida nos habla y yo la pesco y desaparece mi cartera de la silla…en un segundo por la misma mierda!. Así que ahí se fue todo: mi cel, mi mp3, mi billetera con carnet, licencia, todas las tarjetas (tercer error detectado, andar con todas las cuestiones juntas), un lápiz, millones de papeles inservibles y mi cartera que era entera bonita. Lo único que se salvó fue mi llavero que milagrosamente se me había quedado en la casa.

Y eso no era todo, había que ir a hacer la denuncia a la comisaría cercana. Y yo me pregunto…a los pacos no les hacen un curso de mecanografía? porque qué manera de demorarse en tomarme los datos!, y lo peor es que tuve que decir la comuna de residencia como cuatro veces V-I-Ñ-A-D-E-L-M-A-R, y el pobre cabo con un dedo por letra, que ganas de decir que vivía en Nos para demorarnos menos, porque mientras él me hacía detallar hasta el modelo del mp3 (alguien se puede acordar de eso!) yo puro me imaginaba a la banda de delincuentes (mesera incluida según yo) saqueando las casas comerciales con mis tarjetas.

Y así estoy ahora, sin identidad, con un celular del paleolítico que solo funciona en modo “altavoz” (prohibido pelar por teléfono), y recuperando recién las tarjetas del banco al menos (que bueno, aburrida de pedirle lucas al marido). En la semana retiro mi carnet de identidad y esperando fin de mes para reponer todo lo que perdí, la única parte entretenida del robo.

viernes, 27 de agosto de 2010

Hechos el uno para el otro



Hay minas a las cuales les encanta reventar espinillas, no es mi caso…a mí me gusta hurgar agujeros. Me explico, tengo una debilidad enfermiza con los cotonitos, tanto que un año me mandaron 3 veces de urgencia a la clínica por pasar metiéndome esas cosas en las orejas, a mí y al pobre marido también. Pues bien, resulta que uno de los temores con la maternidad era caer en la cotonitomanía y torturar, y dañar a la larga, las orejas de los mellis. Afortunadamente eso no ocurrió porque en eso he sido buena madre y me contengo cada vez que veo una bolita amarilla arrancar de las orejas. Pero esa adicción ha sido reemplazada por el uso de la pera sacamocos, y además al Agustín le encanta que use la pera!, yo se la muestro y le digo “moco!” y él se mata de la risa y cuando le aspiro la nariz y si suenan los moquitos al salir más risa le da. Estamos hechos el uno para el otro, yo le aspiro la nariz y a él le encanta ser aspirado.

sábado, 7 de agosto de 2010

Trini, 7 meses



Mi Trinicua, uf!, tan extrema. Pero cuando despiertas, me miras y pegas esos saltos para que yo te abrace, cuando gritas sólo para que yo te mire, no haces más que parecerte a mí. Serás así mi pequeña?.

Agustín, 7 meses



Tiemblan los colgantes de los móviles cuando "Agustí mono-mono" se acerca. Los agarra con fuerza y zum! para abajo, providencialmente no se ha sacado un ojo.

Dadadadada, es la típica conversación del Agustín, mostrándome sus dos dientecitos mordedores. Que querrá decir?, mamá que rica tu comida de mamá, que rico beso, puf de Agustín!, la Trini me pega!. Cuantas ideas en esa cabeza chica.

viernes, 6 de agosto de 2010

La llegada de los múltiples

Estos últimos días he estado “en la sombra” como dice una amiga, un poco negativa con el tema de la maternidad y ahora sí con sentimientos de culpa después de la visita al psicólogo, así que decidí salir un poquito “al sol” y llenarme de los momentos lindos que pasamos con los mellizos. Hay quienes dicen que la alegría es doble cuando tienes mellizos y me imagino que muchas veces es más que doble porque no sólo es disfrutar a dos guaguas si no que es disfrutarlas a las dos juntas e interactuando entre ellas. Hoy por ejemplo el papá se fue más temprano y nos quedamos durmiendo Agustín y yo en la cama, cuando desperté el Agustín me estaba mirando y cuando cachó que desperté se sonrió y los ojitos le brillaban, lo saludé con un gran besote y la Trini que estaba en su cunita, despierta también, quiso jugar, así que los metí a los dos en la cama y jugamos a darnos besos, cosquillas, comernos las patas (bueno, yo hacía eso y ellos se reían), lo más divertido era cuando yo hago que ellos se den besos porque se matan de la risa, da gusto verlos mirarse y reconocerse, o cuando uno quiere el chupete del otro y se le tira encima hasta que se lo saca o cuando, al igual que cualquier otra cosa que ande cerca, agarran la mano del hermano y la chupetean. De más que las alegrías son dobles, o triples…no sé, pero cuando digan “mamá”, o aprendan a caminar o vayan logrando esas pequeñas cosas que hacen felices a los papás, yo me sentiré multifeliz.

miércoles, 4 de agosto de 2010

La primera terapia de la vida

Como les contaba, ayer fue la primera terapia de mi vida. Es raro ir al psicólogo, o sea, en la consulta todos son súper simpáticos y amorosos, me tinca que les da miedo que si te miran feo (como en otras consultas) los pacientes se les suiciden ahí mismo. La cuestión es que la consulta del doctor era de lo más piola, yo esperaba el típico sillón o la caja de pañuelos pero nada todo muy sobrio con música de fondo y todo. Decía que era raro porque cuando va al doctor le dices “me duele la guata” o “me salió un poroto” y la consulta empieza, acá era raro comenzar a hablar de una cuestión que ni yo tengo claro de que trata. Pues bien, la conclusión de la primera sesión es algo así como que toda mi vida mi desarrollo personal sólo fue por el lado profesional, o sea, lo único a lo que yo le daba valor era a mi pega y las veces que he estado sin pega o he tenido momentos malos han sido de extrema amargura…bueno, eso es cierto. En todo caso mi pega no es ninguna maravilla, ganó como la mitad de la plata que me gustaría ganar y de lo que ganan mis compañeros de la U, seguramente trabajo la mitad también, no hago nada de la nasa ni nada que vaya a cambiar al mundo, seguramente las cosas que hago dan alegrías y dolores de cabeza por igual a la gente que las usa. Pero me gusta porque tengo harta flexibilidad y porque el ambiente laboral es de lo mejor. Entonces pasó que vienen estas dos guaguas y me sacan de lo único que al parecer para mí es importante: mi pega, según el doctor no es que yo este cansada de las guaguas si no más bien estoy cansada de que las guaguas no me dejan hacer lo que me gusta que es trabajar. Otra cosa interesante es que como yo nunca tuve mucho instinto materno y no me gustaban las guaguas nunca visualice ni idealice mi vida con hijos y eso hace que la tarea de la maternidad se me haga mucho más difícil, yo lo veo como cuando tienes que hacer un ejercicio difícil de gimnasia y la profesora te hacía imaginarte haciéndolo y mentalmente eso ayudaba a tu cuerpo a adoptar las posturas y movimientos necesarios. Conclusión de la primera sesión, equilibrar mis canastas, ver que mi vida no está hecha sólo de pega o que no solamente es eso lo que me va a traer felicidad, juntarme con mas mamás como yo y ver con no estoy sola en esta tarea, disfrutar a mis hijos, darles el tiempo que ellos se merecen, todo muy difícil de hacer pero tengo que esforzarme. Según el doctor y su corriente de pensamiento circunvirumbica no es casualidad que yo tengo dos hijos, es una forma en que la vida me muestra o trata de enseñarme que no debo poner mi felicidad dependiendo de un solo hilo, seguramente con una sola guagua las cosas hubieses permanecido igual, es sólo por los dos hijos y el tiempo que ellos me demandan que se me mueve el piso de esta manera…puede que tenga sentido.

lunes, 2 de agosto de 2010

El comodín de la suegra


Resulta que toda mi familia está a más de 100 km de la casa, no es tanto, pero al parecer para buena parte de la familia sí lo es, porque si bien al inicio anunciaron visita todos los fines de semana, ahora es re poco lo que se ven por acá. Cualquiera diría que tengo que aprovechar, pero cuando en mi caso tienes el “circulo de apoyo” harto más lejos que un par de cuadras o una micro del Transantiago igual se agradecería más visitas o vivir más cerca. La excepción a la regla es mi suegra, que viene todas las semanas. Con mi suegra nos llevamos en forma normal, o sea, para nada nos llevamos mal pero tampoco me iría de shopping con ella como otras minas que conozco. La cuestión es que gracias a sus visitas semanales he podido ir a la peluquería y estar horas, juntarme con mis amigas a tomar café en la tarde, dormir siesta de una hora de duración y la semana pasada ir a Santiago a retomar algo de mi pega y ver a otras amigas perdidas, aunque todas esas cosas las hice una vez cada una y no varias. Mi suegra es lo más cercano al jardín JUNJI que existe en mi vida. Al principio me sentía media invadida por su presencia y por toooda la comida que deja en el refrigerador, o de cómo me cambia el menú hacia la comida casera, pero ahora estoy de lo más agradecida con su presencia. Cualquiera diría que le estoy haciendo la pata a la señora porque su hija lee este blog, no están equivocados, pero en estos tiempos que me corren es bakan tener a la abuelita para que cuide a los nietos mientras yo huyo por la ruta 68.

De verdad perdida

Aún no es oficial, pero mañana debiera comenzar la primera terapia de mi vida. No pensé que la maternidad sería tan abrumadora para mí, pero en un momento no di más y me sentí tan perdida que no me quedo otra que la terapia sicológica o siquiátrica…aún no sé. Igual nunca fue miel sobre hojuelas, me acuerdo que cuando iba en camilla al pabellón para la cesárea tenía puras ganas de arrancar, tenía esa sensación de que las cosas jamás iban a ser lo mismo y eso me daba más pánico que nada. Luego, con los mellis en casa aprovechaba el momento de la ducha que hacía durar eternamente para llorar y llorar, nuevamente con la idea de que todo había cambiado. Está claro que nadie me obligó a tener hijos y que fue una experiencia que yo desee y escogí vivir y de la que no me arrepiento en nada porque mis hijos son maravillosos, y es por eso porque sus sonrisas son únicas que necesito ayuda para aprender a disfrutarlas más. Han sido siete meses donde hemos sido por sobre todo nosotros tres y he entregado toda mi energía a ellos y en ser una buena mamá, no creo haberme exigido más de la cuenta, pero sí me esforzado en ser lo mejor para ellos y fue tanto lo que me enfoque en eso que me olvidé de mí, de ser esposa, amiga, hermana e hija, seguramente me olvidé pedir ayuda y trate de convencerme que dos hijos al mismo tiempo no tenía por qué ser tan cansador o que yo no podía cansarme. Pero un día caché que no paraba jamás, que después de un pañal venía otro, que después de una mamadera venía otra y que mientras uno dormía el otro despierto quería mi atención (o quizás no la quería, pero yo la daba igual) y el cansancio sólo fue la llave que abrió la caja de pandora donde aparecieron todas las inseguridades, todos los conflictos no resueltos, la autocrítica y finalmente la pena. Me siento joven, con la idea de que la vida puede empezar muchas veces pero me faltan las ganas, en un momento tengo todas las energías conmigo y en el momento siguiente la pena nuevamente me gana. De verdad espero que la terapia me saque de esto.

viernes, 23 de julio de 2010

Esos programas de crianza del cable

Cuando estaba embarazada me veía todos los programas del Discovery sobre la llegada del bebe. Y cuando nacieron los cachetones me cambié a todos esos programas de nanas: Niñeras SOS, La súper niñera, Dulces sueños y Dulces momentos. Estos dos últimos tienen una animadora mexicana que me parece lo máximo de odiosa: Alejandra Velasco. El programa trata de que esta mina ayuda a las familias a que los niños se duerman solos o se porten bien, igual que en el programa de las niñeras, con la diferencia es que acá los pendejos no son tan endemoniados. La cuestión es que odio a esa mina (obvio que ya deje de ver el programa, pero de repente se queda puesta la tele allí) porque como que aplica Estivill todo el rato o esa método raro de dejar llorar a los niños hasta que aprendan que los papás no están para ellos todo el tiempo. En fin. Puede que yo sea exagerada y que el método aquel no sea tan malo como creo y demás que hay gente que le ha funcionado, pero para mí no hay cosa que me descontrole más que ver a mis cachetones llorar por su mamá y el programa muestra a mamás sufriendo porque esta mina no deja que ellas calmen a sus hijos tomándolos en brazos (tomar en brazos para ella también es un “error detectado” como se repite en el programa). Obvio que a la larga y por cansancio la guagua-niño se duerme, pero me parece horrible enseñarle a un niño que aunque llore no será atendido. Últimamente la cachetona está super llorona y quiere que yo la tome todo el rato, o que la mire al menos (les conté que ella se duerme sola en la cunita?), y me agota un montón, en especial porque hay veces que dejo de cuidar al hermano por pescarla a ella, pero lo que yo quiero que ellos aprendan es que la mamá va a estar allí cada vez que me necesiten, ahora me llamaran llorando, luego me dirán mamá…no sé, pero de verdad no podría dejarlos llorar, aunque venga la loca de la tele a “enseñarme”.

jueves, 17 de junio de 2010

Mi closet da pena

Después que me visitó Miss Piggy caí en cuenta que desde que nacieron los mellis que no he hecho una renovación decente de mi closet. Antes tenía la costumbre (mala o buena, quien sabe) de darme una vueltecita por Patronato al inicio de cada temporada y pegarle un refresh a mi closet y así renovaba todo lo pelusiento o roñoso y comenzaba el otoño o verano más linda. Bueno, la última vez que hice eso fue el otoño pasado antes del embarazo y como podrán suponer si bien hay hartas cosas que me quedan bien (en especial los pantalones uf!) hay otras cosas que me quedan rarísimas, es especial todo lo de arriba…ya saben el exceso de pechuga. Lo otro es que es casi pura ropa de trabajo o más estilosa que no puedo usar con las guaguas, de hecho todo lo informal que tengo ya esta medio manchado o medio feo por el agua cuando los baño y otro tipo de residuos cuando los mudo, creo que ahora que están empezando a comer voy a tener que usar yo babero o delantal para no arruinar lo poco que me queda bonito.
Además como mi adorada hermana comenzó a trabajar ultra producida también anduvo dando una vueltecita por mis pilchas y me dejo media escuálida. Lo único que me compre y que cuenta como autoregalo de cumpleaños fueron unas botas muy hermosas que he usado 4 veces!, este fin de semana las sacaré de paseo de nuevo como para que valga la pena la inversión, no vaya a ser que el próximo invierno no se usen botas. Y quienes se han llevado todo el instinto fashion-consumista de esta madre?, ellos pues…los mellis. Que rabia que la ropa de guagua dure la nada porque hay cada cosa más linda, si hay cosas que con suerte usaron dos veces. Hasta ahora compramos puras cosas en el Lider o en el Jumbo que encuentro que son re lindas, no de la mejor calidad (en especial las poleras Lider) pero para lo que las usan da igual que a la vuelta de un par de lavados estén medio feo. Y todo el resto, lo más lindo y lo que usan cuando hay visitas o van al doctor es lo que les regalan los tios y abuelos. Quiero cosas para mí!, tengo unas ganas de andar guapa.